Durante largo tiempo, al menos en el mundo occidental, al dolor se le ha considerado un problema estrictamente físico.

En la actualidad, sin embargo, se reconoce que el dolor es una experiencia multidimensional, el resultado de la interacción de múltiples factores; físicos claro está, pero también cognitivos, emocionales, culturales y contextuales. Y así lo ejemplifica lo que se ha dado en llamar como efecto Anzio.

El paso del dolor agudo al dolor crónico es un tema que interesa cada vez a más investigadores. Sabemos que el dolor crónico, además de tener un alto impacto económico (aumento de los gastos médicos) también afecta a la funcionalidad y productividad de la persona afectada y disminuye drásticamente su calidad de vida.

Algunas de las áreas que pueden verse afectadas serían los patrones de sueño, las relaciones sociales, etc.

ALGOS, en colaboración con Grünenthal, convoca el II Premio ALGOS a la labor contra el dolor infantil.

El premio tiene la intención de dar visibilidad a las acciones relacionadas contra el dolor infantil, y con ello impulsar, por una parte, el estudio del dolor infantil y, por otra, fomentar y mejorar la atención que reciben estos niños y jóvenes, también sus familiares y cuidadores.

En entradas anteriores de este blog profundizamos en la explicación de un caso real de dolor crónico, el cual según su gravedad, duración, intensidad del dolor y grado de incapacidad funcional, puede incluso llevar a muchos a pensar en el suicidio.

Para la ciencia el dolor crónico sigue siendo un proceso complejo y poco conocido en cuyo desarrollo influyen factores biológicos, psicológicos y del medio ambiente.

Aunque el manejo del dolor infantil ha mejorado drásticamente en algunos ámbitos, los niños siguen siendo víctimas de la aplicación inconsistente de los conocimientos y principios disponibles.

Hay enormes variaciones entre instituciones, y dentro de las mismas, en cuanto a las actitudes y la base de conocimientos de los profesionales de la salud respecto al manejo del dolor.

Gracias a la contribución económica del Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Tarragona (CODITA), se premiará el mejor trabajo-póster presentado en las IV Jornadas Internacionales de Dolor Infantil.

Con este premio se pretende reconocer la calidad de las acciones asistenciales y de investigación. Aunque al premio pueden optar todos los trabajos presentados, los trabajos de infermeras e infermeros, particularmente de los colegiados a CODITA, recibirán un reconocimiento especial.

La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) o también denominada Artritis Reumatoide Juvenil es una enfermedad crónica de la infancia y la adolescencia (que aparece antes de los 16 años) que tiene como principal síntoma la inflamación de las articulaciones (artritis) y que conlleva dolor, hinchazón, rigidez y una limitación en la movilidad de la articulación. Para su diagnóstico es necesario también que dure más de 6 semanas para poder descartar otras enfermedades.

El 15 de febrero el periódico La Vanguardia publicó la siguiente noticia: “Tu salud en el móvil. El teléfono móvil se ha convertido en los últimos tiempos en una herramienta potentísima para, si no mejorar, al menos sí velar por nuestra salud.” En el artículo se explican algunos de los indicadores del gran crecimiento de las aplicaciones móviles para salud dirigidas al público general y a los profesionales.

Uno de los indicadores es el número de aplicaciones sobre salud y forma física para público en general en la AppStore de iPhone, que según el sitio web mobihealthnews en Abril de 2012 contaba con 13.600 apps. En este post queremos analizar algunos de los puntos más interesantes que se encuentran en el artículo de “La vanguardia”.

Dominic era un joven canadiense de Calgary (Canadá) de 18 años que, el pasado día 6 de Julio de 2012, se quitó la vida después de 4 años de lucha contra un dolor constante, misterioso y severo en todo su cuerpo.

Dominic, antes de padecer este dolor, era un talentoso jugador de fútbol y un estudiante de honor. El dolor, en el peor de los casos, era tan severo que Dominic no podía caminar y muy difícilmente conseguía hablar.